EMDR es una forma de psicoterapia que nos ayuda a procesar experiencias difíciles del pasado que aún nos afectan en el presente. A veces, cuando vivimos situaciones muy intensas o dolorosas (como un accidente, una pérdida, una relación dañina o experiencias de infancia difíciles), nuestro cerebro no puede “archivarlas” correctamente. Es como si esa experiencia quedara “atascada” y cada vez que algo la recuerda, vuelve con la misma intensidad emocional, aunque haya pasado mucho tiempo.
EMDR trabaja precisamente con eso: con ayudar al cerebro a desatascar y reprocesar esas experiencias para que ya no causen tanto malestar y podamos verlas con más distancia y calma.
EMDR significa "Eye Movement Desensitization and Reprocessing", que en español se traduce como:
El paciente y el terapeuta localizarán las experiencias clave que se conectan con el problema actual, accederán a esos recuerdos y las creencias, emociones y sensaciones que los acompañan, y ayudarán al cerebro a desbloquear esa información, procesarla e integrarla.
Durante la terapia, te vamos a ayudar a reconectar con esa memoria difícil de una forma segura y contenida, mientras hacemos una estimulación bilateral del cerebro (esto puede ser siguiendo con la vista los movimientos de la mano del terapeuta, con sonidos alternados o pequeños golpecitos suaves en las manos).
Este tipo de estimulación ayuda a que los dos hemisferios del cerebro se activen y trabajen juntos, como ocurre naturalmente cuando soñamos (en la fase REM del sueño). Eso le permite a tu cerebro procesar lo que no pudo procesar antes, y reorganizar esa información de una forma más adaptativa.
En caso las sesiones sean virtuales la terapia funciona super bien ya que existen varias maneras dependiendo el contexto del paciente de lograr hacer la estimulación necesaria para el trabajo con EMDR.
No necesitas contarle al terapeuta todos los detalles de lo que viviste si no lo deseas. EMDR no depende tanto de hablar, sino de que tu cerebro haga su trabajo internamente. Muchas personas manifiestan que, al final de una sesión, sienten que esa memoria ya no duele tanto, que pueden pensar en ella sin alterarse, o que entienden lo que pasó de una forma diferente.
EMDR se utiliza con muy buenos resultados en personas que han vivido:
Traumas evidentes (accidentes, violencia, abuso, duelos). Recientes o que han sucedido hace mucho.
Traumas más sutiles pero igual de dañinos (como críticas constantes, negligencia emocional, sentirse no querido/a o inseguro/a en casa)
Ansiedad, fobias, baja autoestima, depresión, dificultades en relaciones, duelo, entre otros.
La terapia EMDR puede aplicarse tanto de manera presencial como de forma virtual. En ambos casos resulta eficaz y se logran los objetivos planteados al inicio del tratamiento. El terapeuta te explicará que elementos necesitan para trabajar de manera virtual y en que ocasiones recomienda no iniciar un proceso de terapia bajo esta modalidad.
Eso depende de cada persona y de su historia. Primero, vamos a asegurarnos de que tengas herramientas suficientes para manejar las emociones difíciles. Luego, cuando estés listo/a, iremos trabajando las experiencias más importantes paso a paso, sin forzar nada.
La terapia EMDR tiene un respaldo científico sólido, especialmente en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEPT), aunque hoy en día también se usa con eficacia en otras problemáticas relacionadas con trauma y regulación emocional.
EMDR es una de las terapias recomendadas por instituciones de alto nivel científico y clínico, como:
OMS (Organización Mundial de la Salud)
APA (American Psychological Association)
NICE (National Institute for Health and Care Excellence - Reino Unido)
Departamento de Defensa y Departamento de Asuntos de Veteranos de EE.UU.
Fuentes:
Gonzalez, A. (4 de abril de 2024). La Terapia EMDR. https://anabelgonzalez.es/informacion-para-pacientes/
Shapiro, F. (2001, 2018). Desensibilización y reprocesamiento del movimiento ocular:
principios básicos, protocolos y procedimientos. Nueva York: The Guilford Press.